Scala Dei Heretge

Scala Dei Heretge

D.O.Q. Priorat
Premios
Varietales
Cariñena
100%
Contiene sulfitos
Viñedo y elaboración
Elaboración (vinificación)
La elaboración del vino es parecida a la que hacemos en Cellers Scala Dei con nuestras Garnachas de viñedos históricos. Básicamente la idea es no intervenir para que lo que muestre el vino sea la peculiaridad del terruño que tanto marca los vinos de pizarra de Priorat. Así pues, la fermentación tuvo lugar en depósitos abiertos de cemento, alternando bazuqueos y remontajes en función de la cata diaria. Fermentó con un 30% del raspón, el que corresponde a uno de los tres "costers", donde conseguimos vendimiar con un raspón maduro. Estuvo 22 días en contacto con las pieles desde el encubado hasta el prensado. La fermentación tiene lugar con las levaduras autóctonas.
Viñedo (viticultura)
Este vino procede de tres "costers" distintos: Cap la Serra, Parts de l’Ase y La Font, todos ellos plantados entre la Vilella Alta y Torroja justo después de la filoxera. Por lo tanto, las edades de las plantas oscilan de los 80 hasta más de 95 años. La orientación predominante es norte, menos en uno de los viñedos, donde hay una parte que está orientada al sur. Parts de l’Ase es el viñedo mayor, y además de ser una joya por las plantas que en él hay, es también una joya y un testimonio de la arquitectura popular de construcción de piedra en seco ya que en él encontramos distintas construcciones de aprovechamiento, de agua, de espacio, caminos, muros...
Características de la añada
Los meses posteriores a la vendimia 2015 fueron los típicos del clima mediterráneo: escasas lluvias nutrieron la tierra; un invierno seco, como suele ser en nuestro clima, pero a la vez poco frío hizo que pensáramos que el ciclo de la vid se avanzaría y así lo parecía hasta que llegó la primavera. Vino generosa en lluvias, tal vez algo más fresca de lo que venía siendo habitual en los últimos años y puso todo en su lugar: el ciclo de la viña empezó a evolucionar como un año “normal”. El inicio del verano anunciaba que podríamos estar ante una gran añada si nada se torcía, junio y hasta finales de julio fueron meses cálidos, aunque no más de lo que siempre había sido habitual en el Priorat, pero a partir de este momento el tiempo empezó a cambiar. Agosto, sobre todo su última quincena, y la primera semana de septiembre fueron tórridos, con humedades relativas muy bajas que hicieron que las reservas hídricas de los suelos empezaran a reducirse, pues las últimas lluvias habían caído a finales de mayo. Por lo tanto, esta añada en las zonas bajas y cálidas hizo sufrir mucho a las plantas y ello se ha traducido en que algunas variedades no tuvieron tiempo de recuperarse y dieron uvas con menos contenido en azúcar y una maduración fenólica menor de lo que es habitual en nuestros parajes. Sin embargo, en las zonas altas sobre suelos más fríos (arcillosos y calcáreos) el hecho de que el ciclo de la viña siempre vaya tres incluso cuatro semanas retrasado debido a la altura, hizo que estas plantas no padecieran tanto y pudiéramos trabajar al ritmo que deseamos.
También podrían interesarte