Ederra Roble

Ederra Roble

D.O. Ribera del Duero
Nota de Cata
Vista
Color rojo púrpura intenso con tonos azulados.
Nariz
Predominan los aromas de fruta roja fresca y se ven complementados con finos matices de vainilla procedente de su estancia en barrica.
Boca
Vino goloso, equilibrado y redondo.
Varietales
Tinto fino
85%
Cabernet Sauvignon
15%
Analisis
Grado alcohólico 13,50%
Contiene sulfitos
Viñedo y elaboración
Elaboración (vinificación)
La vendimia 2018 se desarrolló entre los días 3 y 26 de octubre. La uva se despalilló y se trasladó prácticamente entera a los depósitos. Tras una maceración prefermentativa en frío de 48 horas, realizó la fermentación alcohólica a 25 ºC con el fin de preservar los aromas varietales. La duración total de la maceración fue de 8-10 días. A continuación el vino realizó espontáneamente la fermentación maloláctica en depósitos de acero inoxidable. Una vez finalizada, el vino pasó a barrica de roble americano, donde estuvo un total de 3 meses. Posteriormente se realizó una leve clarificación y una filtración final para afinar el vino antes de su embotellado.
Viñedo (viticultura)
Tras las severas heladas de finales de abril que causaron una pérdida de cosecha del 60% y la peor sequía de la serie histórica acaecida durante la campaña de 2017, las plantas pasaron a su reposo invernal. El invierno fue, como suele suceder en Ribera, frío y desafiante para las plantas de vid, alcanzándose temperaturas de hasta -12 ºC, continuando las bajas temperaturas tras el final del invierno y durante el principio de la primavera con unos meses de febrero y marzo bastante fríos. Sin embargo, finalmente la lluvia comenzó a hacer su aparición en la zona, y en abundantes cantidades, a finales del invierno y durante la primavera. La climatología volvió a cambiar con unos meses de mayo y junio más fríos de lo habitual. Estos factores influyeron en un cierto retraso en el ciclo. A finales del mes de junio las temperaturas se hicieron más cálidas y las lluvias finalmente se detuvieron mostrando los tallos una mucho más rápida elongación y desarrollo general, propiciándose las condiciones ideales para una buena fructificación y cuajado de los frutos que ya en ese momento auguraban una amplia cosecha pese a las heladas acaecidas.
Una vez más, se ha obrado el milagro en Ribera del Duero con temperaturas muy cálidas en septiembre y altas para lo habitual en octubre, nos hemos encontrado con una maduración rápida en el caso de las plantas que tenían menos cantidad de uva, notoriamente los viñedos afectados por las heladas y aquellos de mayor edad, debiendo posteriormente los viticultores esperar un poco más para la perfecta maduración en el caso de las plantas con mayor producción, lo que fue una nota bastante común esta campaña debido a la dimensión de las bayas, que ha sido superior a la habitual.
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